Tarta de fresa sin horno

Hoy te traigo una delicia que te va a enamorar: ¡una increíble Tarta de fresa sin horno! Y lo mejor de todo es que esta vez la chef principal fue mi hija, ¡quien demostró ser ya toda una experta en la cocina! Esta tarta es perfecta para los días calurosos porque se sirve bien fresquita. Con su base crujiente, su relleno suave y cremoso de fresas frescas y su decoración irresistible, esta tarta es perfecta para cualquier ocasión.

¡Vamos con la receta de Tarta de fresa!
Como hacer una Tarta de fresa sin horno
Ingredientes
- 180 gramos de galletas María
- 120 gramos de mantequilla
- 1/2 kilo de fresas frescas
- 3 claras de huevo
- 300 ml de nata para montar (35 % M.G.)
- 150 gramos de azúcar
- Una pizca de sal
- 5 láminas de gelatina
- El zumo de un limón

Elaboración paso a paso
Hacemos la base de galleta
- En primer lugar vamos a hacer la base de nuestra tarta de fresa, es muy fácil, pero si lo prefieres puedes visitar nuestro tutorial más detallado de como hacer base de galleta para tartas. Tritura las galletas hasta que se haga como arena y la mezcla bien con la mantequilla fundida.
- Ponemos la mezcla en un molde desmontable con un papel de horno y presionamos bien con un vaso o una cuchara. La metemos en la nevera.

Preparamos el relleno de fresa
- Ponemos a hidratar la gelatina según las indicaciones del fabricante. Normalmente es entre 5-7 minutos y con agua fría que cubra.
- Lavamos las fresas, le cortamos lo verde y las partimos por la mitad. Ponemos las fresas cortadas en un cazo con 100 gramos de azúcar, calentamos a fuego medio y le añadimos el zumo de limón. Cocemos durante 10 minutos moviendo ocasionalmente.
- Apagamos el fuego y añadimos la gelatina hidratada removiendo hasta que se disuelva.
- Con un pasapurés pasamos la mezcla para dejarla más suave y dejamos enfriar.

- En este momento, si te quieres ahorrar tener que hacer el brillo para frutas para la decoración, puedes partir las fresas que vayas a utilizar para la decoración, mojarlas en la mezcla que acabamos de hacer y reservarlas.
- Seguimos con el relleno de nuestra tarta de fresa. Montamos la nata con las varillas y le añadimos el puré de fresas que hicimos (revisa que ya se haya enfriado). Hazlo poco a poco con una lengua o espátula con movimientos envolventes para que no se baje mucho.
- Montamos las claras de huevo con una pizca de sal, cuando esté casi montado el merengue añade los 50 gramos de azúcar que nos quedaban y bate hasta que esté montado del todo. Añade el merengue a la mezcla con delicadeza.

- Cuando esté todo bien integrado, saca el molde con la base de galleta, añade la mezcla con cuidado, da unos pequeños golpecitos al molde para alisar la superficie y refrigera al menos 12 horas. Nosotros siempre solemos hacerla el día antes de consumirla.

Como desmoldar y decorar la Tarta de fresa sin horno
- Cuando haya pasado el tiempo de refrigerar nuestra tarta procedemos a desmoldarla. Antes de abrir la pestaña del molde pasa un cuchillo lentamente por todo el filo con mucho cuidado. Desmolda y pásala a un plato.
- Puedes decorarla como prefieras, cubrirla entera de fresas, o solo ponerle algunas en el centro, usar mermelada. Nosotros elegimos esta vez usar la nata que nos había sobrado ya que el bote era de 500 ml. La montamos y con la manga hicimos seis rosetones que decoramos con las fresas partidas que habíamos reservado.
- Para disfrutar al máximo, la tarta debe estar muy fría al servirla, asegurando así su frescura inigualable.
- Y si prefieres algo más refrescante la puedes convertir en una deliciosa opción de tarta helada metiéndola en el congelador

¡Y listo! Ahora tienes ante ti una tarta casera de fresa sin horno, una verdadera delicia que te hará sentir como un auténtico chef repostero. Ya sea como postre en una cena especial o para sorprender a tus seres queridos en una tarde soleada, esta receta no dejará indiferente a nadie. Así que ¡manos a la obra y a disfrutar de este dulce placer frutal!


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