Aros de cebolla caseros crujientes y sabrosos

aros de cebolla caseros

Hoy te traemos una receta para hacer unos deliciosos y crujientes aros de cebolla caseros. Si tienes ganas de hacer un aperitivo y no sabes que, seguro que tienes un par de cebollas por casa para hacer este famoso picoteo que a todos gusta. Su irresistible textura y sabor hacen que sean el compañero perfecto para una variedad de opciones.

En cuestión de minutos podrás tener listos unos aros de cebolla rebozados muy apetecibles. Receta de nuestro amigo @SuperRicoRecetas que tiene un montón de recetas de aperitivos fáciles super ricos en su canal.

Índice

Ingredientes:

  • 2 cebollas medianas
  • 230 gr de harina de trigo
  • 1 cucharadita de sal
  • 250 ml de cerveza (un vaso), o gaseosa
  • 1 cucharada de levadura química
  • Pan rallado
  • 1 cucharada de pimentón

Como hacer aros de cebolla caseros

  1. Pela las cebollas, córtalas en rodajas de un centímetro de grosor y libera los anillos intentando no romperlos.
  2. Colócalos en un recipiente con agua fría, añade un puñado de sal y déjalos en remojo durante 20 minutos.
  3. Pon la harina en un bol grande, incorpora la cerveza o gaseosa, la sal, el pimentón y la levadura en polvo. Remueve bien hasta que que quede todo perfectamente ligado.
  4. Después de que hayan pasado los 20 minutos de reposo en agua de los aros de cebolla, los metemos en la mezcla que hemos hecho. Removemos lentamente para que no se rompan pero queden bien embadurnados por todos lados.
  5. Los sacamos uno a uno y los vamos rebozando en el pan rallado.
  6. Freímos los aros de cebolla rebozados en abundante aceite de oliva a fuego medio/alto. En tandas de pocos para poder controlar. Cuando cojan el aspecto dorado típico los sacamos en un plato con papel absorbente para evitar el exceso de aceite.

Pues ya tenemos nuestros populares aros de cebolla caseros fritos y calentitos para degustarlos.

Como acompañar los aros de cebolla

Si estás buscando realzar su sabor único, considera acompañarlos con una salsa de queso fundido; la suavidad del queso contrasta maravillosamente con la crujiente capa de cebolla. Para los amantes de los sabores intensos, una salsa barbacoa ahumada añadirá una nota audaz y agridulce que complementa a la perfección la dulzura natural de la cebolla.

Y si lo que quieres es un toque fresco, una salsa ranchera o de yogur con hierbas podría ser la elección ideal. Sus sabores refrescantes y su textura suave equilibrarán la sensación crujiente de los aros. Además, la tradicional salsa de tomate o kétchup siempre es una opción confiable para los más puristas de los aperitivos.

No olvides que los aros de cebolla caseros también pueden ser un excelente complemento en platos más sustanciales. Acompáñalos con una hamburguesa jugosa para agregar un contraste de texturas y sabores a tu comida, o sírvelos como guarnición junto a unas costillas a la parrilla para una experiencia verdaderamente indulgente.

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